Olímpicas

Nostálgicos de amor, atormentados,
los dioses nos envidian los placeres
que guardan en sus muslos, las mujeres
de vientres y de pechos sonrosados.

Los dioses nos envidian…Los malvados
conspiran en sus bajos menesteres
y exclaman ante Zeus » No los toleres…
Castiga a los que estén enamorados.

Y Zeus por contentar tamaña envidia
derrama de los males celestiales
los celos, la sospecha, la perfidia,
y turba así el amor de los mortales.

No importa del placer la amante carga.
También la almendra gusta y es amarga.